El día 6 de enero es una de las fechas más esperada por los niños cada año. Últimamente no paro de reflexionar acerca de este día, de navidad​ o​ Papá Noel​, y aunque me encanta la ilusión y fantasía que genera en los niños, finalmente siempre acabo llegando a la misma conclusión: ​ el consumismo al que todos nos vemos abocados y del que todos​ acabamos participando. El día de reyes magos también debe ser para reflexionar.

Foto realizada por Virginia (misionera de MISEVI en Angola)
Foto realizada por Virginia (misionera de MISEVI en Angola)

Objetivo de las navidades

Los niños reciben en su mayoría demasiados regalos materiales. Por tanto, podemos aprovechar este post para reflexionar juntos acerca de cómo podemos cambiar un poco esta sensación.

​Seguramente que muchos coincidamos en que las fiestas navideñas son para disfrutar en familia. Los niños tienen descanso escolar, muchos padres apuran sus últimos días de vacaciones y muchos familiares que viven lejos vuelven a casa para pasar unos días en familia. Es por ello que deberíamos aprovechar para educar a nuestros pequeños en valores, mostrarles otras realidades para que sean conscientes y eso les ayude cada año a la hora de redactar sus deseos a los reyes magos.

Educar en valores es importante para que poco a poco vayan forjando una personalidad tolerante, que sean respetuosos y solidarios y eso contribuya a una sociedad mejor.

Pelota hecha de trapos y gomas del pelo. Foto realizada por Virginia (misionera de MISEVI en Angola)
Pelota hecha de trapos y gomas del pelo. Foto realizada por Virginia (misionera de MISEVI en Angola)

Recursos educativos en navidad

Hay muchos recursos educativos a nuestro alcance, como estas cinco ideas que recogemos.

1. Regalar segunda mano. Cuidar el planeta e inculcar y sensibilizar a los hijos sobre esto es muy importante.

2. Regalar experiencias. Unas entradas al teatro o concierto de ópera, un desayuno con los abuelos, un escape-room o experiencia deportiva en familia…

3. Incluir un día de voluntariado como un regalo.

4. Colocar un regalo bajo el árbol que no sea para ninguno de ellos, que sea para entregar a alguien que el niño decida que lo necesite.

5. Regalar libros. Siempre. Esto debería ser ley. No a un árbol sin libros.

Sobre todo, hay una cosa que me parece sumamente importante y que una gran persona me ha enseñado​: que tus hijos sean siempre conscientes de que todos no vivimos en la misma parte del mundo y que a nosotros nos tocó la parte con suerte.

Los reyes magos en Angola

En Angola muchos niños fabrican sus propios juguetes y son​ tremendamente​ felices​ jugando con ellos. ¿Por qué los nuestros no?, ¿por qué en una parte del mundo la magia existe y en otra no?

Jugando con el triciclo, foto realizada por Virginia (misionera de MISEVI en Angola)
Jugando con el triciclo, foto realizada por Virginia (misionera de MISEVI en Angola)

En Camizungo cualquier cosa que se encuentran tirada​ la reciclan y​ les vale para dejar volar su imaginación. Así pueden construirse unos guantes de portero para jugar al fútbol, una pelota o incluso un triciclo hecho de madera que ya quisieran muchos ingenieros. ​ Sin embargo, aquí que un niño juegue con un balón desgastado es signo de que necesita uno nuevo inmediatamente. ​

Tomemos juntos este día para reflexionar, pequeños, adolescentes y mayores. Ellos son felices con poco, nosotros en muchas ocasiones somos infelices con mucho.

Felices reyes desde Mundo Orenda