María es una mujer fuerte y valiente de Camizungo. Tiene 31 años y tiene 6 hijos. Cuando la conocimos descubrimos que María tenía mucho potencial, una sonrisa que iluminaba y una fuerza de voluntad increíble de sacar a sus hijos adelante.

Varios de sus hijos han padecido de desnutrición grave. Su marido tiene otras dos esposas a las que parecía que prestaba más atención que a ella, y encontrar trabajo para ella estaba siendo bastante difícil. En varias conversaciones vimos en María un deseo enorme de progresar, de encontrar un trabajo y lograr sustentar a sus hijos, pero la suerte o el destino no le había sonreído hasta la fecha. Por eso nos surgió la idea de empoderarla desde el emprendimiento. El empoderamiento de María nos serviría también para ver cómo se desenvuelven en la gestión y administración de sus negocios, y así ver las fortalezas y debilidades para el gran proyecto de emprendimiento que tenemos en la comunidad junto a ONG Atos Angola. 

Rebeca Herrera (Presidenta Mundo Orenda) hablando con María y los niños

El empoderamiento de María

Por eso hablamos con ella, nos sentamos y le preguntamos qué haría si tuviera la posibilidad de emprender un negocio. Estábamos dispuestos ayudarle y teníamos muchas ideas, pero queríamos que ella fuera la primera en opinar y en plantear ese negocio que tendría salida en su comunidad. Lo tenía muy claro, un kiosco de alimentación.

Al principio no lográbamos comprender que un kiosco de alimentación fuera a tener salidas en un poblado en el que apenas tienen para comer. Pero al profundizar con ella en esta cuestión nos dimos cuenta que alimentos básicos como el arroz, la harina, la sal, el azúcar, o el aceite sí que lo compraban. Y todos tenían que caminar durante mucho tiempo para ir a comprarlo. Es por eso que, si alguien montaba esta pequeña tiendecita en Camizungo, los vecinos no tendrían que caminar tanto.

Tras hacer un estudio con ella de lo que los vecinos de Camizungo solían consumir, elaboramos una lista con todos esos productos y los precios a los que podría venderlos.

Vimos que requeriría una inversión mínima, y sobre todo que la ilusión y ganas que María tenía por montar este pequeño negocio no podíamos ponerle precio. Así que, decidimos apoyarla.

Maria y Bonifacio coordinando el proyecto.

Montamos el kiosco

El proyecto ha requerido una mínima inversión que constaba de la compra de:

  • Alimentos para la venta (azúcar, harina de maíz, sal, algunas latas variadas, aceite…).
  • Una cesta básica de alimentos para un mes para ella y su familia (el hambre podría ser un motivo para tocar los alimentos destinados a la venta, de este modo podríamos cubrir esa necesidad y ella no sentirse tentada).

Foto (María con sus hijos el día que llegaron de las compras)

Bonifacio Chega (nuestro coordinador en terreno) se encarga de orientarla en la administración económica, y comprobar que está gestionando bien todo lo que recauda. El proyecto contempla también construirle un pequeño espacio de chapa, humilde pero techado y que pueda tener todo el material a cubierto en caso de lluvias. En cuanto lo tengamos listo lo publicaremos en redes sociales.

El empoderamiento de María ha sido un proyecto de poca inversión, porque nuestro foco principal, y todo lo que estamos recaudando a través de nuestros socios está reservado para el proyecto de emprendimiento que desarrollaremos este año, pero son estos pequeños granitos de arena los que hacen que construyamos la montaña de la cooperación.

María vendiendo en su humilde kiosco

Gracias por apoyarnos y darnos las herramientas para poder continuar con Mundo Orenda en marcha.

Un abrazo,

Equipo Orenda.