Hoy se celebra el día internacional de los Derechos Humanos, pero ¡tranquil@! no venimos a enumerarte uno por uno los 30 artículos de los Derechos Humanos. Tampoco venimos a criticar a las autoridades y gobiernos y decirte lo que están haciendo mal.

En Mundo Orenda tenemos muy presentes las palabras de Gandhi: «sé tú el cambio que quieres ver en el mundo». Por eso, hoy venimos a contarte que por imposible que parezca, está en tus manos que los derechos humanos se encaminen a un futuro con éxito. Hay un dicho muy famoso que dice, «si crees que eres muy pequeño para cambiar las cosas, es que no has dormido nunca encerrado con un mosquito». Efectivamente, podemos hacer mucho más de lo que pensamos.

Así que hoy, día internacional de los Derechos Humanos, vamos a hablar de siete pequeños gestos o acciones de nuestro día a día para ser agentes del cambio.

RESPETA LAS OPINIONES DE LOS DEMÁS

Los artículos 19 y 20 hablan de que «todos tenemos derecho a la libertad de pensamiento, opinión, expresión, conciencia y religión, pudiendo cambiarlas y manifestarla». Aunque a muchos nos parezca una obviedad, aún hay mucho terreno donde mejorar: cada uno en nuestra parcela debemos autoevaluarnos y reflexionar. Hacernos preguntas cómo:

  • ¿Juzgo los motivos que han llevado a las personas a decidir algo? ¿Prejuzgo sin conocer a alguien? ¿Asocio determinados roles a personas sin saber de ellas, simplemente por su aspecto?
  • ¿Me incomoda la religión de alguien o me molesta su forma de hacer las cosas? ¿Le intento hacer preguntas en público para ridiculizarlo?
  • ¿Me avergüenza que alguien exprese en público su tendencia sexual y por eso lo critico y/o lo evito?

Todos podemos caer en alguno de estos errores. ¡No pasa nada! Somos humanos. Pero nunca está de más hacer autoanálisis y valorar si estamos respetando en el resto la misma libertad de pensamiento de la que nosotros mismos queremos disfrutar.  

NO A LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Todos los artículos hablan de la igualdad, pero el artículo 5 nos dice que nadie, ni mujer, ni hombre, ni niño, ni niña, «debe ser sometido a tratos crueles de ningún tipo».

¡No calles! ¡No ignores! No pienses que no va contigo que ese vecino, amigo o familiar esté transgrediendo este derecho. De hacerlo estarás dando alas al maltrato. Mejor da el primer paso y niégate a seguir soportando violencias machistas en tu sociedad.

Piensa en este dato: Siete de cada diez mujeres en el planeta padecen violencia machista en alguna época de su vida. Es un dato alarmante, así que debemos actuar SIEMPRE, sea hombre o mujer, porque todos tenemos derecho a vivir libremente sin ser considerados propiedad de nadie.

EDUCAR EN VALORES. Predica con el ejemplo

Un ciudadano que defienda los derechos humanos no nace, se hace. Por eso la educación en valores es algo primordial en este aspecto. Pero no podemos limitarnos a pensar que la educación sea meramente la que proviene del colegio. La educación surge del hogar y de nuestro ambiente, por eso siempre seremos parte esencial en la educación, no solo de nuestros hijos, sino también en la de nuestros sobrinos, primos o amigos de nuestros amigos. Con pequeñas acciones y gestos podemos ser inspiración para ellos. Es importante recordar que los niños aprenden del ejemplo. De poco sirve repetir a un niño que debe ser amable con sus compañeros, si hablamos mal al cajero del supermercado porque ha tardado demasiado, o insultamos al conductor de delante porque se ha cambiado de carril bruscamente. De nada sirve que hablemos de tolerancia, si lo primero que hacemos es criticar a una persona por razón de su religión u su raza. De nada sirve educar a los niños en ayudar quienes lo necesitan, si nosotros como padres pasamos por delante de un mendigo y ni siquiera le dedicamos una sonrisa o una mirada amigable.

Regalar un libro que tenga alguna enseñanza, ir al cine a ver alguna película inspiradora, ver algún corto que promueva la educación en valores o simplemente dedicar tiempo para hablar y reflexionar juntos sobre las cuestiones de la vida es importantísimo para enseñarles que cambiar las cosas es posible y que su nivel de conciencia e implicación será lo que marque la diferencia. Porque sin educación no hay progreso, y sin valores no hay educación.

VIGILA LA ROPA QUE COMPRAS

Hay muchas fábricas textiles que no cumplen con los derechos de sus trabajadores ni garantizan su seguridad. Sabemos que es complicado discernir si la industria en la que fue fabricada esa prenda pasó por todos los filtros necesarios, pero hoy tenemos buenas herramientas para investigar sobre las marcas, y conocer más datos de los que nos da una simple etiqueta. A veces basta el sentido común. Si crees que una prenda tiene un precio muy por debajo de lo que puede llegar a costar su fabricación, algo pasa, ¡no lo dudes!

Nadie se cuestionaba esto cuando una fábrica textil se derrumbó en Bangladesh, matando a 1200 personas trabajando en condiciones infrahumanas. Pero todos, inconscientemente fuimos partícipes. Por otro lado, es importante tomar consciencia de que la industria textil es la 2º industria más contaminante del planeta. Tener todos los datos es a menudo importante antes de tomar decisiones, como comprar un nuevo par de pantalones que no necesitamos.

ESCOGE BIEN LOS ALIMENTOS

Tus platos pueden llenarse de productos frescos y saludables, y al mismo tiempo garantizar una vida digna para el pequeño campesino o cooperativas de productores, simplemente potenciando el Comercio Justo. Seguro que tienes alguna tiendecita en tu barrio o pueblo que fomente este tipo de productos tan necesarios, pues ayudan a dignificar la vida de muchos trabajadores de nuestra zona que se encuentran en una lucha desproporcionada contra las grandes superficies.

Por otro lado, reducir el consumo de carne tiene un efecto muy positivo en nuestro entorno. Para empezar, la industria cárnica contribuye decisivamente al calentamiento global, aportando un 14,5% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. Si no queremos renunciar al consumo de carne, es positivo conocer que el ganado vacuno es aquél que más gases emite y que la carne de cerdo, de pollo o el pescado, son opciones mucho más sostenibles. Por otro lado, siempre conviene optar por la carne ecológica, ya que la legislación obliga a que los piensos y forrajes sean de cultivo ecológico, reglamenta el tratamiento veterinario del ganado y cuantifica los límites para el tamaño de los rebaños, de las pasturas y de las instalaciones, entre otras cosas.

Hace ya muchos años, la OMS calculaba que un campo de una hectárea alimentará 22 personas en un año si se cultivan patatas, 19 si se cultiva arroz, dos si se usa para alimentar corderos y solo una si alimenta terneros. Hay personas en África que pasan hambre por no tener tierras disponibles para cultivo, ya que estas están siendo utilizadas por los países desarrollados para mantener grandes monocultivos con los que alimentar nuestro ganado. Para llenar nuestros platos de carne cada día se vulneran derechos humanos, ¡parece mentira!

Por eso recomendamos dosificación y sentido común a la hora de escoger los alimentos que vamos a consumir y reflexionar en la cantidad que realmente necesitaremos.

HAZ CROWDFUNDING

¿Qué puedes hacer con 1€? No mucho, ¿verdad? ¿Pero te imaginas lo que se puede hacer si sumamos 1€ de cada persona? Esas pequeñas aportaciones económicas pueden poner en marcha importantes proyectos. El nuestro, como ejemplo, busca la dignificación de cientos de personas. Desde Teaming puedes hacer crowdfunding y apoyarnos.

HAZTE SOCIO DE ALGUNA ONG QUE LUCHE POR LOS DERECHOS HUMANOS

Y por supuesto no podemos dejar de animaros haceros socio de alguna organización que luche por promover los derechos humanos y que os motive lo que hace. Con una pequeña cuota al mes, que en la mayoría de las veces puedes elegir, haces que proyectos importantes se lleven a cabo.

Actualmente en Mundo Orenda somos 48 socios. Si empatizas con nuestro proyecto, hoy tienes la oportunidad de que este número aumente y que también lo hagan nuestras posibilidades de hacer cumplir los derechos humanos en Camizungo y muchos otros lugares. Click aquí si quieres formar parte del equipo.

Esperamos que hayáis podido sacar algún aprendizaje de este artículo. Seguro que nos dejamos atrás muchas otras acciones sencillas del día a día que vosotros ponéis en práctica, así que podéis dejárnosla en comentarios. Queremos seguir aprendiendo juntos.

Un abrazo del equipo Orenda